jueves, 25 de septiembre de 2008

La Iglesia de Jesucristo


LA IGLESIA DE JESUCRISTO (Concepto de Iglesia)




Por: Gladys Raquel Hernández







La Palabra de Dios establece que la iglesia es el cuerpo de Cristo y que cada uno de los fieles es un miembro de ese cuerpo que constituye la iglesia. La cabeza es nuestro redentor, Jesús.

Veamos la siguiente cita bíblica:
"Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular" (1º Corintios 12:27).

La iglesia de Jesucristo no está conformada ni por todas las denominaciones religiosas, ni por todas las estructuras o complejos edilicios que se encuentran en las distintas ciudades alrededor del mundo. La iglesia somos todos nosotros, los que amamos a Dios de todo corazón y le obedecemos cumpliendo con las distintas tareas que nos ha encomendado a cada uno para ayudar a extender Su reino en la tierra y para glorificar a Jesús, el Hijo del Dios vivo y la imagen del Dios invisible (Colosenses 1:15).

Veamos estas citas bíblicas:
“El Espíritu me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber” (Juan 16:14).

"Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo" (1º Corintios 12:5).
Es decir, dentro del cuerpo de Cristo, el Señor reparte dones y ministerios como El desea, llamando a cada individuo y haciéndole sentir en el corazón qué parte de Su cuerpo quiere que dicho individuo represente.

Veamos estas citas:
"Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas" (1º Corintios 12:28).

"Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia, a otro, fe y a otro, dones de sanidades, a otro, el hacer milagros, a otro, profecía, a otro, discernimiento de espíritus, a otro, diverso género de lenguas, y a otro, interpretación de lenguas. Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como El quiere" (1º Corintios 12:7-11).

La iglesia de Jesucristo es el pueblo de Dios. El mismo está incluido dentro de otro gran pueblo que es el sistema del mundo. En el mundo existen más de seis mil millones de personas, de las cuales un número menor constituye la iglesia: corazones fieles a Dios. Dentro de la iglesia aprobada por Dios, existen diversas congregaciones en el mundo entero, compuestas por miembros que realizan distintas actividades .

Veamos estas citas bíblicas:
"Y El mismo (Jesús) constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo" (Efesios 4:11-13) .

Conforme a estas citas bíblicas, los fieles que congregan en los diferentes centros de reunión deben acatar las órdenes impartidas por sus pastores, líderes o maestros, sujetándose a éstos, tratando de estar siempre dentro de la voluntad de Dios y agradarlo, con total orden.

"Pero hágase todo decentemente y con orden" (1º Corintios 14:40).
"Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos, porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso" (Hebreos 13:17).
Asimismo, cuando Jesús resucitó y se presentó ante Sus discípulos les dio una orden:
"Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo" (Mateo 28:18-20).

Esta orden impartida por Jesús y que se conoce como la Gran Comisión fue el principio de lo que constituyó la iglesia primitiva del Señor, liderada por judíos convertidos al cristianismo. El apóstol Pablo fue uno de los apóstoles que secundó esta orden de Jesús, haciéndola extensiva al pueblo gentil (no judíos) por mandato de Dios, cumpliendo en parte con la Gran Comisión, y estableciendo distintos centros de reunión en diferentes lugares y países.

Actualmente, existen organizaciones interdenominacionales que se encargan de cumplir con la Gran Comisión establecida por Jesús, con el objeto de que cada individuo pueda tener una oportunidad de conocer a Jesús y a sus enseñanzas para lograr la salvación de su alma.

Con el objeto de comprender cuál es la iglesia que aprueba Dios, es necesario comprender la doctrina de Jesús. Una vez más, no estamos hablando de un complejo edilicio sino de corazones fieles a Dios.

El término "doctrina" implica: ¿Qué entiendo yo acerca de algo o de alguien?. Para entender la doctrina de Jesús, debo abrir mi corazón y permitirle a Su Santo Espíritu que entre en mí y comience a tratar con mi vida. El Espíritu Santo es quien revela la verdad y glorifica a Jesús.

Veamos las presentes citas bíblicas:
"Que nos amemos unos a otros. Y este es el amor, que andemos según Sus mandamientos. Este es el mandamiento: que andéis en amor, como vosotros habéis oído desde el principio. Porque muchos engañadores han salido por el mundo, que no confiesan que Jesucristo ha venido en carne. Quien esto hace es el engañador y el anticristo. Mirad por vosotros mismos, para que no perdáis el fruto de vuestro trabajo, sino que recibáis galardón completo. Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo. Si alguno viene a vosotros, y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa, ni le digáis: ¡Bienvenido!. Porque el que le dice ¡Bienvenido! Participa en sus malas obras" (2º Juan 1:5-11).

Conforme a las profecías bíblicas, Jesús (el esposo) vendrá a buscar a la iglesia (Su esposa) (Apocalipsis 19:7). Esta será arrebatada a los cielos para encontrarse con el Señor y vivir por siempre con El (1º Tesalonicenses 4:16-17).

Esto ocurrirá en un abrir y cerrar de ojos:
“En un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados” (1º Corintios 15:52).

Jesús no vendrá a buscar a ninguna institución, a ningún complejo edilicio, a ninguna religión ni denominación. Lo que El arrebatará serán muertos en Cristo resucitados y vivos en Cristo transformados que juntos volarán al cielo para reunirse con el Señor y participar de las bodas del cordero y del tribunal de Cristo, donde cada fiel recibirá recompensa conforme a sus obras en la tierra.

Veamos estas citas bíblicas:
"Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y Su esposa se ha preparado" (Apocalipsis 19:7).

"Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo" (2º Corintios 5:10).

"La obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la aprobará. Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego" (1º Corintios 3:13-15).

Nos conviene seguir a Dios, aceptar a Su Hijo Unigénito como salvador y pertenecer a Su cuerpo: la iglesia.

Veamos lo que piensa Dios de las ideas y sistema del mundo:
“Porque lo insensato de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres” (1º Corintios 1:25).

“Lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en Su presencia” (1º Corintios 1:27-29).

"Porque la sabiduría de este mundo es insensatez para con Dios; pues escrito está: El prende a los sabios en la astucia de ellos. El Señor conoce los pensamientos de los sabios, que son vanos" (1º Corintios 3:19-20).

Veamos este consejo de Dios:
“El que se gloría, gloríese en el Señor” (1º Corintios 1:31).

"Al único y sabio Dios, sea gloria mediante Jesucristo para siempre" (Romanos 16:27).

AMEN!!!